¿Qué es el Club de escritura?
Alfonso Salazar

El club de Escritura parte de una idea sencilla: considero que las personas aprenden a escribir leyendo y compartiendo sus propios textos con potenciales lectores.
A diferencia de un curso convencional, una particularidad del Club es que tiene inicio, pero no tiene fin: hay miembros que siguen en el club desde hace años, como quien acude a un gimnasio, pues el Club no se estructura esencialmente como un curso progresivo, en el cual es necesario cursar 1º para hacer 2º, sino que sus miembros pueden incorporarse cuando quieran y darse de baja a final de cualquier trimestre. Hay personas que llevan varios años en el mismo club, creando grupo, compartiendo interés, afición, conocimiento y expresión artística.
Esta estructura flexible hace que la incorporación al club no precise de formación previa: cada grupo es heterogéneo, con miembros con mucha experiencia y otros con menos. Cada grupo cuenta con 8 o 10 personas, raramente más, raramente menos. Incluir a cada persona en uno u otro depende de la disponibilidad de cada cual, pero siempre recomiendo un grupo que le sea más armónico y apropiado -tras leer unos textos de prueba-.
Debido a la normativa antiCovid el curso se comenzó a  impartir por Zoom desde abril 2020, pero cuando decaigan las limitaciones se podrá asistir tanto presencialmente como online, pues el Club simultanea ambas modalidades remotoy presencial, habrá miembros conectados por Zoom y miembros presenciales en sala, en una misma sesión.
Esencialmente cada grupo tiene una misma dinámica y es muy distendida. Cada trimestre consta de 8 a 10 sesiones de dos horas, una sesión por semana.
Cada semana, hago una propuesta de escritura creativa para la semana siguiente. Cada miembro me envía, el día antes del Club, su texto, que lo preparo para su proyección en la sesión y envío anticipadamente todos los textos recibidos a todos los miembros del grupo. Durante la sesión se procede a leer -en silencio- cada texto, que será bien proyectado en pantalla (para los presenciales) o compartida en ordenador o móvil (para los miembros en remoto).
Las propuestas creativas son muy variadas pueden ser textos descriptivos, experimentación con géneros literarios diversos, relatos, juegos creativos, resúmenes, prácticas de estructura narratológica, poesía, microrrelato… A veces las propuestas se encadenan de semana en semana, formando una ‘macropropuesta’. Dispongo de una batería de más de 250 propuestas de trabajo y preparo el trimestre de manera equilibrada, como una dieta adecuada al nivel de cada grupo.
Una vez leído cada texto en la sesión, el resto de miembros del Club opinan sobre el mismo. Este es un momento capital: el miembro autor escucha las opiniones del resto, como si de un comité de lectores se tratase. Yo parto de la convicción de que quien escribe debe tener la mente abierta a las opiniones de los lectores: quien escribe puede estar convencido de que en tal frase quiere decir ‘X’, pero los lectores están entendiendo ‘Y’. cabe dos opciones, pero ambas precisan de la consciencia, del conocimiento: persistir en el mensaje ambiguo o modificar el sentido del mensaje. Además, el texto siempre anda huérfano de autor, el autor no lo acompaña para ‘explicarlo’, así que el texto tiene que explicarse y defenderse por sí mismo. Considero que se aprende tanto leyendo como escuchando la opinión de los demás, a veces se tienen grandes aciertos y otras veces menos, y eso es también aprendizaje. En esta fase puede haber miembros más participativos y otros más reservados. El coordinador nunca obliga a un miembro a que dé su opinión.
Posteriormente intervengo, como coordinador, sobre cada texto. La propuesta hecha tiene siempre un objetivo de fondo: tratar de un tema concreto sobre la escritura que sea de interés para los miembros del Club (pueden ser muy diversos: puntos de vista de voz o focalización, el empleo de la adjetivación y descripción, ejercicios de escritura bajo presión, aplicación de estructuras narrativas, estilos de escritura, estímulo de la creatividad, trabajar sobre la experiencia vital propia, uso del diálogo…). A veces debo improvisar, pues puede ser que un texto suscite algún tema imprevisto, que yo considere de interés para el grupo. Si bien no se trata sobre el carácter académico o científico del objetivo, a veces expongo herramientas con presentaciones, o bien, ofrezco textos literarios o académicos que consultar… Mi tarea incluirá la corrección del texto sobre la marcha, en directo, atendiendo a aspectos gramaticales, resolviendo dudas ortográficas, y profundizando en las estructuras y en los contenidos del texto conforme al objetivo marcado.
Así se procede con todos los textos del grupo, así que cada miembro es autor de un texto y lector del resto. Cada miembro aprende con su propio texto, pero también aprende con las sugerencias y correcciones que el coordinador hace sobre los textos del resto de miembros del Club.
Una vez corregido el texto de cada cual, el coordinador los vuelve a enviar a todos los miembros para que cada persona repase su texto de manera individual. Una selección de los mejores textos del curso se suben a la revista de la escuela.
Los clubs no son una modalidad al uso de curso o taller, pero compatibilizan los aspectos creativos de cada miembro con un trabajo de grupo y propician compartir conocimiento y experiencia, así pues, como en los clubs de lectura, pero con textos propios y una finalidad didáctica.

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