Relato

Un cuento es una ventana iluminada en la noche. Desde la calle vemos apenas un rostro enmarcado a través de los visillos, atrapamos al vuelo una voz o una risa, y el pequeño fragmento de vida nos hace intuir o soñar todo un universo. Un cuento juega con lo mínimo para sugerir lo máximo. Y es que, como dice Cortázar, “todo cuento perdurable es como la semilla donde está durmiendo el árbol gigantesco. Ese árbol crecerá en nosotros, dará su sombra en nuestra memoria”.