{"id":1424,"date":"2021-05-06T17:42:58","date_gmt":"2021-05-06T17:42:58","guid":{"rendered":"https:\/\/escueladescritura.com\/?p=1424"},"modified":"2021-05-06T17:49:36","modified_gmt":"2021-05-06T17:49:36","slug":"eva-ya-no-come-manzanascristina-garrido-moraleda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2021\/05\/06\/eva-ya-no-come-manzanascristina-garrido-moraleda\/","title":{"rendered":"Eva ya no come manzanas<br>Cristina Garrido Moraleda"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfQui\u00e9n se lo pod\u00eda imaginar? Nadie. Ni siquiera Eva, que agotada por la oficina, lavadoras, actividades extraescolares, comidas, revisiones m\u00e9dicas y dem\u00e1s tonter\u00edas maternales, estiraba sus horas hasta las tantas antes de caer rendida en la cama con una manzana en el est\u00f3mago como \u00fanica cena. Ella era la \u00faltima despu\u00e9s de recoger la cocina y la ropa del tendedero y preparar las mochilas de los ni\u00f1os para el d\u00eda siguiente. A esas horas, solo una manzana sin pelar \u2015pero bien lavada\u2015 y devorada a mordiscos porque ten\u00eda m\u00e1s sue\u00f1o que hambre. Nunca supo c\u00f3mo se le acumulaban los kilos en el culo si com\u00eda a salto de mata. Picoteaba demasiado entre horas, se repet\u00eda. Le repet\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez, si entonces se hubiese parado a mirar alrededor, podr\u00eda haber visto la distancia infinita que la separaba de \u00e9l en su min\u00fasculo para\u00edso casero. Podr\u00eda haber reconocido esa sensaci\u00f3n de soledad incontable a su lado en la casa, en la cama, en el patio rodeados de gente. Pero confundi\u00f3 el agujero que se le agarraba a la boca del est\u00f3mago con el cansancio del d\u00eda a d\u00eda. Vendr\u00e1n tiempos mejores cuando los ni\u00f1os crezcan, se repet\u00eda. Le repet\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n hubiese podido imaginar algo semejante esa ma\u00f1ana de domingo?<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, ella no. Los hijos de campamento y el para\u00edso conyugal perfecto para los dos solos, como anta\u00f1o. Y que \u00e9l le zampara al arrimarse sol\u00edcita a su entrepierna: \u00abD\u00e9jalo, Eva. Ya no te quiero, d\u00e9jalo\u00bb. No lo vio venir ni ella, ni ninguno de los que admiraban y envidiaban \u2015a partes iguales\u2015, ese para\u00edso de cart\u00f3n piedra con jard\u00edn, piscina y dos criaturitas encantadoras que sab\u00edan hasta tocar el piano. Ninguno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abPero Eva, hija, \u00bfc\u00f3mo que tu marido te ha dejado? \u00bfPero qu\u00e9 le has hecho?\u00bb, dijo incr\u00e9dula su madre cuando le dio la noticia. \u00bfQu\u00e9 le he hecho?, se repet\u00eda despu\u00e9s de mandar a la cama a los ni\u00f1os, justo antes de sentarse tranquilamente a cenar sola arrullada por la radio para dejar de hacerse preguntas. Aquella noche guardaba un resto de la jugosa tortilla de patatas que hab\u00eda sido incapaz de terminar cuando empez\u00f3 a contonearse frente a la puerta del frigor\u00edfico. Y all\u00ed, sin m\u00e1s, cay\u00f3 en la cuenta de que, desde que hab\u00eda llegado a ese terrenal piso de alquiler, no hab\u00eda vuelto a comer manzanas. <em>Don\u2019t stop me now<\/em>, se repet\u00eda. Le repet\u00eda la radio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n se lo pod\u00eda imaginar? Nadie. Ni siquiera Eva, que agotada por la oficina, lavadoras, actividades extraescolares, comidas, revisiones m\u00e9dicas y dem\u00e1s tonter\u00edas maternales, estiraba sus horas hasta las tantas antes de caer rendida en la cama con una manzana &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Eva ya no come manzanasCristina Garrido Moraleda\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2021\/05\/06\/eva-ya-no-come-manzanascristina-garrido-moraleda\/#more-1424\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Eva ya no come manzanasCristina Garrido Moraleda\">Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[98],"tags":[119,110],"class_list":["post-1424","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista-relato","tag-19-20","tag-relato","infinite-scroll-item","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1424"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1424\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1425,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1424\/revisions\/1425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}