{"id":1984,"date":"2022-07-30T18:45:11","date_gmt":"2022-07-30T18:45:11","guid":{"rendered":"https:\/\/escueladescritura.com\/?p=1984"},"modified":"2022-07-30T18:45:13","modified_gmt":"2022-07-30T18:45:13","slug":"lugares-para-recordarmanuela-moriana-moles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2022\/07\/30\/lugares-para-recordarmanuela-moriana-moles\/","title":{"rendered":"Lugares para recordar<br>Manuela Moriana Moles"},"content":{"rendered":"\n<p>Una casa son paredes. Un bar es un establecimiento d\u00f3nde se sirven comidas y bebidas. Un coche es un veh\u00edculo de cuatro ruedas que sirve para desplazarse. Pero no todas las casas, ni todos los bares, ni todas las estancias, nos evocan lo mismo; aunque compartan el mismo vocablo que las define. No me refiero solo al abanico que va desde lo humilde hasta lo ostentoso, sino a su alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo firmemente que muchos objetos y estancias que nos rodean, quedan incrustados por destellos del alma de quien los habita, los posee o pasan por ellos. Ese es el valor que subyace en sus entra\u00f1as, a pesar del tiempo, que las mantiene, las hace a\u00fan m\u00e1s valiosas o las consume hasta que dejan de existir.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo el primer coche de mi familia. Un Seat 127 de color blanco, comprado en los a\u00f1os setenta. Por supuesto ten\u00eda tres puertas \u00abvaya a ser que se tiren los ni\u00f1os del coche en marcha\u00bb. Esa era la raz\u00f3n que daba mi padre sobre su elecci\u00f3n, frente a un cinco puertas. Creo que se le olvidaba decir que tambi\u00e9n era m\u00e1s barato. Por supuesto no contaba con cinturones de seguridad en los asientos traseros, ni reposacabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi madre, siempre preocupada por la higiene, pronto le busc\u00f3 unas fundas tipo alpujarre\u00f1o que eran de lo m\u00e1s moderno, y una medalla de la Virgen de la Cabeza que por medio de una cinta coloc\u00f3 sobre el soporte del espejo retrovisor, como si de un esbelto cuello se tratase. Tambi\u00e9n dej\u00f3 dos cubos peque\u00f1os de playa en el maletero, que siempre cog\u00edamos mi hermano y yo, antes de emprender un viaje, por si de pronto hab\u00eda que vomitar y no se pod\u00eda parar.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed empezamos a movernos por las carreteras nacionales, que en esos tiempos eran la mayoritaria, y a veces, la \u00fanica forma de desplazarse de un lugar a otro. Recuerdo esos viajes con mis padres y mi hermano. Aquellas carreteras plagadas de curvas, aquellas horas que se hac\u00edan eternas y d\u00f3nde la frase que m\u00e1s se repet\u00eda dentro del habit\u00e1culo era la de \u201cpap\u00e1 \u00bfQueda mucho?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Me resulta curioso pensar en c\u00f3mo se mezclaban los olores.&nbsp; El de la gasolina al repostar, que no s\u00e9 por que mecanismo acababa en el interior, el del tabaco que fumaba mi padre y el del perfume de mi t\u00eda abuela, que sol\u00eda acompa\u00f1arnos. No era extra\u00f1o marearse ante semejante explosi\u00f3n olfativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces, cuando fui lo suficientemente alta, debido a mi propensi\u00f3n al mareo, me dejaban sentarme en el asiento del copiloto y all\u00ed viv\u00eda el trayecto de una manera muy especial. Mi padre me iba contando por el camino:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfVes&nbsp; esas l\u00edneas de alta tensi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfQu\u00e9 son l\u00edneas de alta tensi\u00f3n? pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Pues son cables que transportan la electricidad a muchos voltios hasta llevarlas a las casas. Poco antes de llegar, un aparato la transforma en un voltaje mucho menor, para que pueda usarse. Bueno, pues esas l\u00edneas las hemos montado mis compa\u00f1eros y yo. He estado subido arriba del todo \u2015aclaraba mi padre. Yo no lo entend\u00eda demasiado bien, pero estaba segura de ir sentada junto a la persona que m\u00e1s sab\u00eda y la m\u00e1s valiente del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Mira, a tu derecha \u00bfves como los girasoles est\u00e1n inclinados hacia los rayos del sol?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Si, \u00a1es verdad! \u2015exclamaba con sorpresa. Definitivamente estaba sentada junto a la persona m\u00e1s inteligente del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Los viajes estivales a Barcelona, para ver a mi abuela, eran toda una odisea que llevaban m\u00e1s de doce horas de trayecto. Hac\u00edamos alg\u00fan descanso para comer, estirar las piernas e ir al ba\u00f1o en alguna gasolinera. Lleg\u00e1bamos con los pies hinchados, por las horas sentados sin poder estirarlos, pero con una sensaci\u00f3n de triunfo en el pecho, tras haber realizado tan gran haza\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Para siempre quedar\u00e1 en mi memoria la estampa de Valencia -la primera vez que vi la ciudad, conforme nos acerc\u00e1bamos a ella con las primeras sombras de la noche- apostada junto al mar que la arrullaba, magn\u00edfica y espl\u00e9ndida.&nbsp; As\u00ed mismo quedaron grabadas las im\u00e1genes que pasaban r\u00e1pidamente por las ventanillas, las de la Costa Blanca y la Costa del Azahar, extraordinarias vistas, que nos regalaba el camino, al atravesar la AP7. Lleg\u00f3 el momento en que el coche se hizo viejo y mi padre lo cambi\u00f3 por otro utilitario, que tambi\u00e9n nos dio su servicio; pero los recuerdos de mi infancia, de mis padres j\u00f3venes y del padre que lo sab\u00eda todo, quedaron para siempre vinculados, en gran parte, a ese mont\u00f3n de hierros, en el que viv\u00ed las aventuras m\u00e1s apasionantes de mi ni\u00f1ez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una casa son paredes. Un bar es un establecimiento d\u00f3nde se sirven comidas y bebidas. Un coche es un veh\u00edculo de cuatro ruedas que sirve para desplazarse. 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