{"id":2014,"date":"2022-08-01T13:08:23","date_gmt":"2022-08-01T13:08:23","guid":{"rendered":"https:\/\/escueladescritura.com\/?p=2014"},"modified":"2022-08-01T13:08:52","modified_gmt":"2022-08-01T13:08:52","slug":"lejos-de-ti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2022\/08\/01\/lejos-de-ti\/","title":{"rendered":"Lejos de ti<br>Amador Aranda"},"content":{"rendered":"\n<p>Y pasar\u00e1n veinte a\u00f1os, o treinta, y seguir\u00e1s convirti\u00e9ndote en un ni\u00f1o asustado cada vez que vuelves al pueblo. El coraz\u00f3n se encoger\u00e1 al doblar la curva con el coche y ver de lejos la monta\u00f1a. Volver\u00e1s a tener veinte a\u00f1os, (o menos) como si lo vivido, que es mucho, no hubiera servido para nada, no tuviera valor, no hubiera sido, o lo hubieras so\u00f1ado. Volver\u00e1s a ser la persona t\u00edmida y sin recursos que eras, callada y dulce, un mendigo de afectos y de vida, un raro entre los raros.<\/p>\n\n\n\n<p>De nada te servir\u00e1 explicar a ese pasado sin nombre que reina en tu pueblo que has vivido, que has amado, que has viajado, que has sentido, que has aprendido, que has cambiado. Porque el tiempo en el pueblo est\u00e1 detenido, no ha avanzado ni un solo d\u00eda desde que te marchaste, desde que huiste de ti mismo, porque el mundo no se ha movido, cimentado en unas normas que sigues sin entender, pero que lo dominan todo y que te quieren dominar a ti a base de golpes de metal afilado y de palabras hirientes, que nunca entender\u00e1s, pero que te esperan detr\u00e1s de cada esquina y que te preguntan si te has casado, si ya tienes trabajo fijo, si has cambiado o sigues siendo la persona fracasada que se march\u00f3, o peor a\u00fan, palabras nunca dichas, silencios que duelen como pu\u00f1al en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y pensar\u00e1s en ella y querr\u00e1s borrar el pensamiento, porque ella vive ah\u00ed, ella es el pueblo del que te marchaste.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelves para encontrarte con esa parte de ti que ya no vive, pero que en cierto modo a\u00f1oras, y lo haces a escondidas, sin llamar a nadie, sin que el pasado se instale en tu vida, pese a que el tiempo pret\u00e9rito habita en cada esquina. Te escondes en el pueblo del mismo pueblo, en casa de tus padres, como si al hacerlo los golpes se amortiguaran, sin enfrentarte a la realidad que siempre es la misma. Porque no eres nadie sin ese ni\u00f1o que creci\u00f3 en el pueblo y que el azar lo alej\u00f3 de all\u00ed, porque no eres nadie sin los recuerdos que se guardan como alhajas en el alma y que de vez en cuando curan y acarician, sanan los dolores del presente a base de memoria y de olvido. Porque no eres nadie si rechazas de donde vienes, porque no eres nadie sin saber que el pueblo te sigue juzgando.<\/p>\n\n\n\n<p>Y escuchas su nombre en boca de otro, como si todo el mundo asumiera que volver\u00e9is a estar juntos, que vuestra historia de amor es, era, m\u00e1s fuerte que la distancia y que el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y pese a esconderte, el pasado te encuentra. Un amigo te invita a la presentaci\u00f3n de su libro y vuelves a la Casa de la cultura, donde pasaste tantas horas. Todo sigue igual, todo est\u00e1 como hace veinte a\u00f1os, como la casa de los t\u00edos de do\u00f1a Rosita la soltera, varada en un pasado que no se quiere mover, que no sabe que est\u00e1 anclado y que necesita cambiar, estancado como un peque\u00f1o lago, lago que necesita revivir con la fuerza de un r\u00edo caudaloso que lo rebose por completo de vida. Paseas por las estanter\u00edas de la biblioteca que tantas horas te acogieron y el coraz\u00f3n se encoge de repente, sin avisar, m\u00e1s asustado que tu misma realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y te acuerdas de ella, otra vez, otra vez ella. Y vuelves a los veinte a\u00f1os, a las dudas, a los miedos que cre\u00edas superados y otra vez, otra vez t\u00fa, otra vez aparece el ni\u00f1o que hab\u00edas olvidado. La gente te devuelve a esa edad, la gente con la que te encuentras hace que titubees de nuevo en tus conversaciones, que te sientas inseguro, que no seas la persona en la que te has convertido. El pueblo te vuelve a hacer de pueblo, te vuelve a poner en el lugar que te impusieron y del que escapaste, sin decir adi\u00f3s, sin dar explicaciones, haci\u00e9ndoles ver a los dem\u00e1s que lo que te hab\u00edan preparado no era para ti.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el amor no dura siempre ni lo puede todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin darte cuenta, te buscas y la buscas, abres el tel\u00e9fono y piensas en llamarla, pero no lo haces y&nbsp; la oscuridad te absorbe el coraz\u00f3n desde dentro. Preguntas por ella cuando por la calle te saludan y te dicen que est\u00e1s igual que cuando te fuiste. Y te dicen que ella se cas\u00f3 y se divorci\u00f3, y tuvo un hijo y vive sola. Y vuelves a pensar que quiz\u00e1 llamarla es una buena idea, pero no lo haces, porque eso ser\u00eda decirte que te has equivocado, que marcharte fue un error.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre la tristeza, encuentras una luz inesperada, la luz del que se sabe privilegiado, la luz del que se va despu\u00e9s del fin de semana, la luz del que no volver\u00e1, la sabidur\u00eda del que vive en muchos mundos diferentes, del que ha escapado y ha sabido sobrevivir, del que no pertenece a ning\u00fan lugar y puede vivir en todos lados, del viajero que lleva el coraz\u00f3n consigo, que ya no le espera en ning\u00fan pueblo, en ninguna ciudad, un coraz\u00f3n que vive en mundo sin miedos.<\/p>\n\n\n\n<p>Haces de nuevo la maleta y te despides. No volver\u00e1s en un a\u00f1o, o en dos. Camino a la estaci\u00f3n la ves. Ya no es la chica de hace veinte a\u00f1os, ya no eres el chico de hace veinte a\u00f1os. Te acercas a saludarla, porque el azar no siempre es generoso. Ella est\u00e1 con su hijo y apenas te mira. Le dices un t\u00edmido hola, y ella te responde, apenas sin mirarte, hola. Y se va, sin reconocerte. Se va sin decir adi\u00f3s. Se va y se despide de ti, para siempre. El mundo es tan grande entre vosotros que no hay lugar para el recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p>Subes en el autob\u00fas y miras la monta\u00f1a, las casas que se derraman como cera de una vela encendida. Y tu mirada vuelve al frente. A la vida que te espera, dejando atr\u00e1s un mundo que se torna niebla y sal, que va sumando a\u00f1os: todos los que el presente te premia con nuevas y diferentes experiencias, lejos de all\u00ed. Siempre lejos de all\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y pasar\u00e1n veinte a\u00f1os, o treinta, y seguir\u00e1s convirti\u00e9ndote en un ni\u00f1o asustado cada vez que vuelves al pueblo. El coraz\u00f3n se encoger\u00e1 al doblar la curva con el coche y ver de lejos la monta\u00f1a. Volver\u00e1s a tener veinte &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Lejos de tiAmador Aranda\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2022\/08\/01\/lejos-de-ti\/#more-2014\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Lejos de tiAmador Aranda\">Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[135],"tags":[],"class_list":["post-2014","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista-club-21-22","infinite-scroll-item","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2014","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2014"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2014\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2016,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2014\/revisions\/2016"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2014"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2014"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2014"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}