{"id":2020,"date":"2022-08-01T18:36:12","date_gmt":"2022-08-01T18:36:12","guid":{"rendered":"https:\/\/escueladescritura.com\/?p=2020"},"modified":"2022-08-01T18:36:14","modified_gmt":"2022-08-01T18:36:14","slug":"pecado-capitalarantxa-urbieta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2022\/08\/01\/pecado-capitalarantxa-urbieta\/","title":{"rendered":"Pecado capital<br>Arantxa Urbieta"},"content":{"rendered":"\n<p>Mar\u00eda Iglesias de Los Santos lo hab\u00eda probado todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde aquella noche que su abuela, Ernestina Fajardo, le coloc\u00f3 el emplasto de caracoles, sus d\u00edas, sus noches, su vida entera, cambiaron para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>El responsable del desaguisado no fu\u00e9 otro que su primo Alberto Toro de Los Santos, quien se hizo famoso desde que naci\u00f3 y la partera pregon\u00f3, por todo el pueblo, que el ni\u00f1ito ten\u00eda una tranca como ella nunca vi\u00f3, en un reci\u00e9n nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>Los primos se hab\u00edan criado unidos. Sus madres, adem\u00e1s de hermanas, eran vecinas y confidentes. Las casas estaban rodeadas de un peque\u00f1o jard\u00edn, tan solo separadas por un muro, con la altura justa para poder charlar sin dificultad. Inseparables, las hermanas, hac\u00edan la compra, preparaban la comida y ba\u00f1aban a sus hijos al mismo tiempo. Hasta que un buen d\u00eda, la abuela Ernestina Fajardo, descubri\u00f3 a la ni\u00f1a tocando el cimbel de su primo y a este en \u00e9xtasis, con cinco a\u00f1os. De inmediato, resolvi\u00f3 que los ba\u00f1os comunitarios deb\u00edan terminar y que cada ni\u00f1o tendr\u00eda que ba\u00f1arse en su casa. Pero la sentencia de la abuela Ernestina Fajardo, no tuvo fuerza suficiente, frente a la curiosidad de dos cr\u00edos que continuaron estudiando Anatom\u00eda y resolviendo por su cuenta, las dudas y preguntas que sobre el cuerpo del otro se iban presentando. As\u00ed fu\u00e9 creciendo entre ellos un inmenso deseo carnal que imped\u00eda su rendimiento en la escuela y ten\u00eda a los dos con caras de no estar en este Mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal era el deseo, que la noche en que Mar\u00eda Iglesias de Los Santos, cumpli\u00f3 trece a\u00f1os, un veinticuatro de julio, despu\u00e9s de la fiesta, cuando ya todos estaban durmiendo, \u00e9sta salt\u00f3 desde su ventana y se col\u00f3 en la habitaci\u00f3n del bueno de Albertito, que dorm\u00eda pl\u00e1cido, con una gran sonrisa. Al contemplar Mar\u00eda la gigantesca tienda de campa\u00f1a que su primo presentaba, no dud\u00f3 en hacerse un hueco entre sus s\u00e1banas. Acarici\u00f3 el cuerpo del j\u00f3ven, de arriba a abajo y de abajo a arriba. Bes\u00f3 su boca, dulce y c\u00e1lida con suavidad y sinti\u00f3 el calor de aquel miembro, cada vez m\u00e1s en guardia que, sin remedio, se adue\u00f1aba de ella. Albertito se dej\u00f3 hacer, sin rechistar, con la misma cara de \u00e9xtasis que puso el d\u00eda de la sentencia de su abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia se repiti\u00f3 cada noche, hasta el final del verano. Nadie repar\u00f3 en las ojeras que los dos adolescentes arrastraban, hasta que volvieron a la escuela y D\u00f1a. Pl\u00e1cida Rivera, la maestra, decidi\u00f3 informar a los padres, que los chicos se dorm\u00edan en clase y no prestaban atenci\u00f3n. Tampoco jugaban con los otros chavales y se mostraban demasiado apartados del resto.<\/p>\n\n\n\n<p>La abuela, Ernestina Fajardo, empez\u00f3 a sospechar cuando vi\u00f3 a sus nietos, rasc\u00e1ndose sus partes, todo el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2013\u00a1Hongos! \u00a1Tienen hongos! \u2013 dijeron las madres a la vez, al regresar del m\u00e9dico, ech\u00e1ndose las manos a la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed estaba la cosa, en el asunto de rascarse, que la abuela Ernestina Fajardo, se fu\u00e9 a recoger caracoles, siguiendo un antiguo remedio familiar, pues se ve que, en eso de los picores, la abuela ten\u00eda experiencia. Los machac\u00f3, dej\u00e1ndolos vivitos y coleando, se los coloc\u00f3 en sus respectivos sexos y mont\u00f3 guardia toda la noche, para evitar el tr\u00e1fico nocturno.<\/p>\n\n\n\n<p>Los caracoles, en efecto, coleaban y chupaban, dando un gustito a Mar\u00eda Iglesias de Los Santos, hasta el punto que lleg\u00f3 a gozar con ellos, como no lo hab\u00eda hecho con su primo Albertito. Mar\u00eda Iglesias de Los Santos, iba todos los d\u00edas a recolectar los moluscos y se colocaba el emplasto a escondidas. Dej\u00f3 de visitar a su primo Albertito de Los Santos, que enferm\u00f3 de melancol\u00eda y se lo llevaron a un internado de escolapios, para que se le quitaran, la tristeza y las ganas de fornicarse a su prima.<\/p>\n\n\n\n<p>A los veinte a\u00f1os, Mar\u00eda Iglesias de Los Santos, no era capaz de controlar el furor que los caracoles hab\u00edan despertado, por culpa de Ernestina Fajardo. Por m\u00e1s que se revolcaba con todo el que conoc\u00eda, el deseo segu\u00eda ah\u00ed. Imperioso. Ardiente. Ind\u00f3mito. Tuvo un novio, Eduardo Cifuentes, que al principio estaba como loco con ella. Mar\u00eda se colocaba arriba, abajo, investigaba todas las posturas del Kamasutra y pon\u00eda los ojos en blanco. Hasta le propuso un tr\u00edo y lo pasaron de locos. Pero el bueno de Eduardo Cifuentes, suspendi\u00f3 todas las asignaturas de tercero de Derecho y se fu\u00e9 a su pueblo, a requerimiento de su padre, que ten\u00eda un invernadero en Almer\u00eda, en el que cultivaba pepinos y berenjenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda, a falta de candidatos que relajaran su \u00edmpetu, puso un anuncio en el peri\u00f3dico:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;\u201cBusco hombres. Entre dieciocho y cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Para sexo. S\u00f3lo sexo. Llamar a cualquier hora.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;696 9xx xxx\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed tienes a Mar\u00eda Iglesias de Los Santos, recibiendo llamadas de desconocidos, a las tres o cuatro de la madrugada. S\u00f3lo sexo. Los ojos cada vez m\u00e1s hundidos y las ojeras m\u00e1s oscuras. Los ex\u00e1menes, eso s\u00ed, todos aprobados. Con nota algunos. El repartidor de Amazon, suspiraba por llevarle los pedidos y el vecino de arriba, rezaba para coincidir con ella en el ascensor.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta la fecha, Mar\u00eda contin\u00faa empleando el antiguo remedio familiar, sin ser capaz de controlar ese deseo que los invertebrados despertaron y que le hierve entre las piernas, d\u00eda y noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda Iglesias de Los Santos lo hab\u00eda probado todo. Desde aquella noche que su abuela, Ernestina Fajardo, le coloc\u00f3 el emplasto de caracoles, sus d\u00edas, sus noches, su vida entera, cambiaron para siempre. El responsable del desaguisado no fu\u00e9 otro &#8230; <\/p>\n<p class=\"read-more-container\"><a title=\"Pecado capitalArantxa Urbieta\" class=\"read-more button\" href=\"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2022\/08\/01\/pecado-capitalarantxa-urbieta\/#more-2020\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre Pecado capitalArantxa Urbieta\">Leer M\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[135],"tags":[],"class_list":["post-2020","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-revista-club-21-22","infinite-scroll-item","no-featured-image-padding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2020","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2020"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2021,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2020\/revisions\/2021"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}