{"id":2038,"date":"2022-08-30T17:49:55","date_gmt":"2022-08-30T17:49:55","guid":{"rendered":"https:\/\/escueladescritura.com\/?p=2038"},"modified":"2022-08-30T17:49:57","modified_gmt":"2022-08-30T17:49:57","slug":"adicciondiego-f-hernandez-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/escueladescritura.com\/index.php\/2022\/08\/30\/adicciondiego-f-hernandez-gomez\/","title":{"rendered":"Adicci\u00f3n<br>Diego F. Hern\u00e1ndez G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"\n<p>&nbsp; \u2014 !Zorra hija de puta!&nbsp; Sab\u00eda que no pod\u00eda confiar en ella. Al final me la ha jugado!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Bosco sali\u00f3 de aquella pseudoconsulta como alma que lleva el diablo, dando un portazo y maldici\u00e9ndose a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Un par de minutos antes, se hab\u00eda quedado petrificado en el sill\u00f3n desgastado que aquella farsante le hab\u00eda ofrecido cuando entr\u00f3 en aquel antro maloliente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; En \u00e9l se entremezclaban olores procedentes de diversas velas, distintos tipos de incienso y el regusto amargo a sudor y fluidos corporales emanados tanto de los clientes que le hab\u00edan precedido como de la propia pitonisa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; No pod\u00eda ser de otra forma. Con aquellos sayos de lana antigua de mil colores que vest\u00eda, en pleno mes de junio, y en un espacio como aquel, carente de ventilaci\u00f3n, con el ambiente plomizo de la mezcla de olores, solo pod\u00eda desprender hedor a suciedad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; La hediondez casi se pod\u00eda palpar; se pegaba al cuerpo y no hab\u00eda manera de sentirse libre de ella. Las pocas luces existentes en la habitaci\u00f3n, de colores apagados procedentes de bombillas con filamento, que quiz\u00e1 llevaran en la habitaci\u00f3n m\u00e1s tiempo que ella misma, con la pretensi\u00f3n de emular un espacio m\u00edstico y espiritual, lo \u00fanico que consegu\u00edan era aparecer como mortecinas y mostrar decadencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; \u2014 !Joder, qu\u00e9 tufo! Ojal\u00e1 se pudiera seguir fumando en estos sitios; por lo menos saldr\u00eda uno oliendo a tabaco, como toda la vida, y no a esta mierda!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; A pesar de que no era la primera vez que lo hac\u00eda, fueron estas sus primeras impresiones cuando entr\u00f3 en aquel cuartucho, rememorando las de anteriores veces, en que su impresi\u00f3n hab\u00eda sido la misma. Lo curioso es que de una vez a otra se le olvidaba la sensaci\u00f3n y, cada vez que volv\u00eda, la recordaba como si fuera la primera.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Aquel d\u00eda lo recibi\u00f3 la adivina, sonriente y anhelante, y lo invit\u00f3 a sentarse en un sill\u00f3n peque\u00f1o e inc\u00f3modo, pegado a una mesa camilla, en el que mantuvieron la charla que a Bosco desquici\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Terminaron de hablar bruscamente cuando la sibila le dio la noticia que \u00e9l no quer\u00eda o\u00edr, pero que sin embargo, hab\u00eda venido a buscar. Sac\u00f3 un billete de 50 \u20ac del bolsillo y lo arroj\u00f3 de malos modos sobre la mesa. Se despidi\u00f3 balbuceando insultos ininteligibles dirigidos tanto hacia la se\u00f1ora como hacia \u00e9l mismo, y tras cruzar el umbral de la puerta del habit\u00e1culo, cruz\u00f3 la sala de espera, donde se encontraban diversos cr\u00e9dulos y adictos como \u00e9l, y se march\u00f3 sin despedirse.<\/p>\n\n\n\n<p>*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Lo que le ocurri\u00f3 aquel d\u00eda realmente se lo hab\u00eda buscado, pero no lo hab\u00eda podido evitar. Desde joven hab\u00eda sentido aut\u00e9ntica atracci\u00f3n por todo lo sobrenatural, por los futur\u00f3logos, pitonisas, brujas, videntes, curanderos o vendehumos que se cruzaran en su camino, y que fueran capaces de leerle las cartas, las l\u00edneas de la mano, los posos del caf\u00e9 o las v\u00edsceras de un gato.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Carec\u00eda de cualquier tipo de formaci\u00f3n al respecto, y por ello no sab\u00eda cu\u00e1nto de ciencia o de verdadera capacidad sobrenatural adivinadora hab\u00eda en ello. Quiz\u00e1 por eso le resultaran tan atrayentes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Sin embargo, sent\u00eda cierta aversi\u00f3n de s\u00ed mismo cuando, en momentos en que se dejaba llevar por su propia racionalidad, se ve\u00eda llamando de madrugada a programas de televisi\u00f3n dirigidos por videntes de pacotilla en los que le respond\u00eda un mensaje autograbado, o el ayudante de turno, que habr\u00eda sido contratado el d\u00eda antes para atender la sobrecarga de llamadas entrantes; o se acercaba disimuladamente, como un turista m\u00e1s, a la puerta de la catedral para dejarse leer las manos por cualquier gitana vendedora de romero.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Pero era superior a sus fuerzas el dejar de buscar momentos y lugares en los que le pudieran leer el futuro. Era un aut\u00e9ntico adicto a las predicciones.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Lo peor de todo era que se las cre\u00eda. Aunque su mente racional le dec\u00eda que lo que le contaban en este tipo de experiencias eran falacias, que nadie pod\u00eda tener la capacidad real para predecir el futuro, que todo era inventado para sacar dinero a los cr\u00e9dulos, sus sentimientos interiores eran de aut\u00e9ntica creencia en todo ello.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Y esto condicionaba su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Cada vez que, en alguna de sus visitas a la pitonisa, le hab\u00eda dicho que conocer\u00eda al amor de su vida, o que mejorar\u00eda en su trabajo, o que mantendr\u00eda una relaci\u00f3n t\u00f3xica, se afanaba constantemente en intentar adaptar las distintas situaciones vitales en que se encontraba inmerso, a las predicciones que le hab\u00edan hecho. Tomaba decisiones que en condiciones normales no habr\u00eda tomado de no ser porque se le hab\u00eda dicho que eso iba a ocurrir.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Las predicciones no le indicaban cu\u00e1l habr\u00eda de ser su destino; simplemente su destino se iba construyendo en funci\u00f3n de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; De esto se dio cuenta en la anterior visita que hizo a la pitonisa, cuando \u00e9sta le dijo que conoc\u00eda el d\u00eda en que morir\u00eda, y que adem\u00e1s sab\u00eda c\u00f3mo iba a ocurrir\u2026no ser\u00eda de muerte natural.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; En aquella ocasi\u00f3n anterior decidi\u00f3 que aquella paranoia hab\u00eda ido demasiado lejos. Decidi\u00f3 que buscar\u00eda ayuda para superar su adicci\u00f3n, porque en el fondo sab\u00eda que era imposible que aquella se\u00f1ora con cara de abuela bonachona supiera la fecha y forma en que morir\u00eda. Era una aut\u00e9ntica embaucadora. A partir de aquel momento dejar\u00eda de acudir a cualquier lugar que tuviera la m\u00e1s m\u00ednima relaci\u00f3n con la futurolog\u00eda o la astrolog\u00eda. Por supuesto, le orden\u00f3 a la vidente que no le revelara la fecha de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Pero no hab\u00eda sido m\u00e1s que un mero intento de evitar lo inevitable.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; El siguiente mes lo pas\u00f3 debati\u00e9ndose entre conocer aquel augurio espeluznante, u olvidarse definitivamente de su apego a los vaticinios.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Fue m\u00e1s fuerte la curiosidad que le generaba lo primero. Pens\u00f3 que aquello no pod\u00eda ser verdad, y consider\u00f3 que aquella informaci\u00f3n la podr\u00eda utilizar como terapia de choque contra su adicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Sus meditaciones, en fugaces momentos de sentido com\u00fan, trataban de darle algo de sentido a su comportamiento: \u201c!Me dir\u00e1n la fecha de mi muerte, y aun as\u00ed, no dejar\u00e9 de vivir exactamente igual que hasta ahora! !Mi vida no se va a ver condicionada por esto!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Consider\u00f3 que, una vez demostrada la falta de veracidad en una informaci\u00f3n tan concreta, cuando la fecha en cuesti\u00f3n llegara y viera que no ocurr\u00eda nada, su raz\u00f3n se impondr\u00eda a su irreflexi\u00f3n, y dejar\u00eda atr\u00e1s todo aquello.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; La \u00faltima visita la hab\u00eda estado evitando, pero finalmente se decidi\u00f3 a acudir. Pidi\u00f3 cita y se encamin\u00f3 a aquella consulta que \u00e9l consideraba que ser\u00eda la \u00faltima.<\/p>\n\n\n\n<p>*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; El 24 de junio. Esta fue la fecha que la adivina le hab\u00eda pronosticado. Fue enormemente precisa; le dijo que no podr\u00eda huir de esta fecha, que no hab\u00eda seguridad alguna en cambiar de casa o de rutinas para evitar el evento. Su destino ya estaba escrito. Solo podr\u00eda resignarse y resolver los conflictos que tuviera antes de aquella fecha fat\u00eddica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; La predicci\u00f3n se completaba con la forma en que morir\u00eda. Lo har\u00eda de forma violenta\u2026y solo. Nada de muerte natural. Nadie morir\u00eda con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Cuando sali\u00f3 de la consulta intent\u00f3 tranquilizarse a s\u00ed mismo. Se dijo que aquello no podr\u00eda ser verdad, que realmente hab\u00eda acudido esta \u00faltima vez a la vidente precisamente para que le dijera aquello, y as\u00ed poder demostrar, cuando llegada la fecha viera que no ocurr\u00eda, que todas aquellas visitas que durante a\u00f1os hab\u00eda venido realizando a adivinos y similares eran una patra\u00f1a, una forma de aprovecharse de la falta de autoestima de la gente, inmersa en tales vidas tan anodinas que solo busca que alguien le ofrezca un poco de fantas\u00eda o esperanza para poder afrontar el futuro con algo de ilusi\u00f3n y optimismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Pero no funcion\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Aunque sus reflexiones racionales trataron por todos los medios de imponerse a la sinraz\u00f3n que cada vez iba ganando espacio en su entendimiento, finalmente acab\u00f3 por aceptar que morir\u00eda el 24 de junio. Acab\u00f3 creyendo, como lo hab\u00eda venido haciendo durante pr\u00e1cticamente toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Justamente en este momento es cuando se enfrent\u00f3 a la siguiente y m\u00e1s importante disyuntiva. \u00bfQu\u00e9 iba a hacer? \u00bfC\u00f3mo enfrentar\u00eda esta situaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Solo faltaban dos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; La respuesta estaba clara. Si no quer\u00eda morir, deber\u00eda doblegar a su destino.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Inicialmente pens\u00f3 en marcharse a un lugar tranquilo, alejarse del ajetreo de su trabajo y de la ciudad en la que viv\u00eda. Pero record\u00f3 que la muerte predicha hab\u00eda de ser violenta; nada le garantizaba que en vez de huir de su destino, lo que hiciera fuera realmente echarse en sus brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Por eso decidi\u00f3 que afrontar\u00eda el d\u00eda en cuesti\u00f3n en su propia casa, solo, con la \u00fanica compa\u00f1\u00eda de su perro, un labrador dorado de mediano tama\u00f1o, que ten\u00eda desde cachorro. Recibir\u00eda a la muerte, si es que llegaba, con dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; No cocinar\u00eda, para evitar la utilizaci\u00f3n de cualquier elemento el\u00e9ctrico. Tampoco&nbsp; pedir\u00eda comida a domicilio, para evitar la presencia de extra\u00f1os en su casa; no atender\u00eda el tel\u00e9fono ni llevar\u00eda a cabo ning\u00fan tipo de actividad que pudiera generarle el m\u00e1s m\u00ednimo peligro corporal.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Consider\u00f3 que si no sal\u00eda de casa, si se autoaislaba del mundo, evitar\u00eda el fatal desenlace; tambi\u00e9n pens\u00f3 que, si la muerte hab\u00eda de ser violenta y solo morir\u00eda \u00e9l, no podr\u00eda ser un desastre natural, ni un infarto, ni nada parecido.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Realmente ten\u00eda aut\u00e9ntica curiosidad sobre c\u00f3mo podr\u00eda ocurrir.<\/p>\n\n\n\n<p>*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; El d\u00eda 24 de junio se despert\u00f3 temprano. Al contrario de lo que inicialmente podr\u00eda haber pensado, durmi\u00f3 pl\u00e1cidamente. Mejor que lo hab\u00eda hecho en mucho tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; \u201cEs lo que tiene carecer de futuro; se vive realmente el presente\u201d, cavil\u00f3 sonriendo de forma ir\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Desayun\u00f3 un trozo de boller\u00eda de dos d\u00edas antes y un caf\u00e9 fr\u00edo. Se sent\u00f3 tras los cristales de la terraza y empez\u00f3 a dejar pasar el d\u00eda. Fue un buen momento para reflexionar. Pens\u00f3 en su vida y en que no le hab\u00eda ido tan mal; lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda sido feliz, y le llam\u00f3 la atenci\u00f3n la paz interior con la que se pod\u00eda afrontar una situaci\u00f3n tan definitiva como aquella. Record\u00f3 con nostalgia a su madre, fallecida tiempo atr\u00e1s, que tras a\u00f1os de miseria y trabajos precarios para sacar a cuatro hijos adelante, y a pesar de ser nihilista y atea convencida, solo pareci\u00f3 ser feliz el d\u00eda de su muerte. La muerte tiene mucho de liberadora, y por ello, quien se ve cerca de ella de forma irreversible, la afronta con curiosidad, e incluso con decisi\u00f3n, y a veces con alegr\u00eda. Sobre todo si no hay vuelta atr\u00e1s.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Sin embargo, esas dulces meditaciones no duraron todo el d\u00eda. Al final de la tarde, la placidez de la ma\u00f1ana se fue volviendo, inquietud, y finalmente, desesperaci\u00f3n. Se dio cuenta de que, si lo que le hab\u00eda contado la adivinadora era cierto, le quedaban pocas horas de vida\u2026y ello lo desesper\u00f3 aun m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Fue justo en ese momento cuando decidi\u00f3 que algo deb\u00eda hacer; no pod\u00eda pasar su \u00faltimo d\u00eda de forma tan sumamente pasiva.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Analiz\u00f3 la situaci\u00f3n. Si el hecho hab\u00eda de suceder de forma violenta, y descartaba eventos naturales, el agente perturbador solo pod\u00eda estar en casa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Fue en ese momento cuando se fij\u00f3 insistentemente en el perro. Mimetizado con su due\u00f1o, hab\u00eda pasado de la tranquilidad de la ma\u00f1ana, comiendo y sesteando, a la intranquilidad de la tarde. Se le ve\u00eda nervioso, ladraba sin motivo y correteaba constantemente. Bosco no pens\u00f3 en que llevaba todo el d\u00eda sin salir de casa. Solo en que lo ve\u00eda tornarse ligeramente agresivo\u2026No le agradaron los pensamientos que acud\u00edan a su mente, pero no pod\u00eda ser de otra forma. El perro deb\u00eda de ser el causante de su muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; \u201c!C\u00f3mo he podido ser tan poco precavido! !He tomado todas las medidas necesarias para evitar tener cerca cualquier elemento que pudiera causarme alg\u00fan mal\u2026y me he encerrado en casa con mi propia arma homicida!\u201d, dijo para s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Deb\u00eda deshacerse del perro. Era el perro o \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Cegado con la que \u00e9l consideraba posible causa de su fatal destino, asi\u00f3 al perro por el collar, y lo apret\u00f3 de tal forma, como si fuese una brida, impidiendo que el animal pudiera seguir respirando. Despu\u00e9s de varios minutos, y tras unos interminables momentos en los que el perro intent\u00f3 sin \u00e9xito liberarse de su prisi\u00f3n, mordiendo el aire y lanzando ladridos ahogados, dej\u00f3 de respirar.<\/p>\n\n\n\n<p>*&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; *<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Faltaban pocos minutos para la medianoche.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; En ese momento, mirando a su fiel compa\u00f1ero tendido en el suelo, sinti\u00f3 una moment\u00e1nea sensaci\u00f3n de arrepentimiento por lo que hab\u00eda hecho, que fue inmediatamente solapada por una de alivio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Hab\u00eda vencido a su destino. Ya hab\u00eda pasado la medianoche. El destino no exist\u00eda. Entendi\u00f3 que se iba construyendo por \u00e9l mismo en funci\u00f3n de sus propias decisiones, aderezado circunstancialmente por un poco de buena o mala suerte. Lo que hab\u00eda pasado ese d\u00eda era el claro ejemplo de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Con la tranquilidad que le daba el haberse liberado de su aciago d\u00eda, sinti\u00f3 aut\u00e9ntico consuelo; en primer lugar, porque hab\u00eda doblegado al destino, y en segundo lugar, porque sab\u00eda que a partir de ahora ser\u00eda libre de sus incontrolables deseos de conocerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Abri\u00f3 una cerveza, y la bebi\u00f3 sabore\u00e1ndola. Se relaj\u00f3 y entr\u00f3 en una situaci\u00f3n de duermevela, sufriendo y a la vez disfrutando de un c\u00famulo de sensaciones que se entremezclaban por lo que hab\u00eda acontecido; contento por el resultado, y triste por el alto precio que hab\u00eda tenido que pagar por ello.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; En esa situaci\u00f3n se encontraba cuando un pensamiento lo despert\u00f3, lacer\u00e1ndolo cu\u00e1l l\u00e1tigo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; No pod\u00eda ser, pero s\u00ed. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s de repasar mentalmente mil veces la conversaci\u00f3n que hab\u00eda tenido con la vidente\u2026as\u00ed era. Aquella bruja cabrona le hab\u00eda dicho cu\u00e1l ser\u00eda la fecha de su muerte\u2026pero no de qu\u00e9 a\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u2014 !Zorra hija de puta!&nbsp; Sab\u00eda que no pod\u00eda confiar en ella. 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